EXPEDIENTE CLASIFICADO: OPERATIVO HAIZEA BARANDIARAN
Código de Registro: EXP-48-BIL/MAD 101
Estatus: Agente de Campo (Bajo Supervisión)
Asignación Actual: Oficina de Madrid de la APE (Complejo Lago Cero, Madrid)
1. El Linaje de Anboto y la Doble Vida
Haizea es portadora directa de la sangre mística de las Sorginak, vinculada a la diosa Mari (soberana de la naturaleza y la justicia en la mitología vasca). Sin embargo, el poder en su familia demostró ser caprichoso:
- La Abuela Miren: Una poderosa Sorgina de la vieja escuela que vive en la mística aldea de Axpe (Atxondo), a los pies del Monte Anboto. Ella fue quien crió a Haizea hasta los 13 años, enseñándole a canalizar su voluntad y a sentir el latido de la tierra.
- La Madre Eguzki: Nació completamente "seca" de magia. Sintiéndose asfixiada por el peso del linaje familiar y buscando una vida normal y mundana, se trasladó a Bilbao por motivos de trabajo en cuanto pudo. A partir de los 13 años, Haizea vivió a caballo entre la bruma rural de Atxondo con su abuela y el asfalto industrial de Bilbao con su madre.
- El Padre (Incógnita Absoluta): No existe ningún registro sobre su identidad. En Axpe corre el rumor de que no era un mortal común, sino una fuerza de la naturaleza o un enviado de la propia Dama de Anboto que desapareció tras la concepción. La APE mantiene una línea de investigación abierta en su expediente solo para descubrir el origen de esta mitad genética.
2. La Eclosión de Kobetamendi
A los 17 años, mientras Haizea asistía al festival de música Kobeta Sonic en lo alto del Monte Kobeta (Bilbao), su poder latente estalló. En mitad del concierto y rodeada de miles de personas, los poderes de Haizea eclosionaron al reaccionar a una violenta tormenta no pronosticada. Los rayos eléctricos y la inundación del lugar amenazaban la vida de cientos de asistentes, entonces Haizea, por puro instinto canalizo la energía de la tierra gracias a su don, salvando las vidas en peligro y causando una eclosión arcana de Grado 4 en los contadores esotéricos de la APE.
La APE intervino de inmediato, aplicó amnésicos a los civiles y catalogó a Haizea como un "Expediente Clasificado".
3. El Traslado a Madrid y la Conexión Sueca
Para evitar que la cercanía con el Monte Amboto sobrealimentara su poder, la APE ordenó su traslado forzoso a la capital para servir en la Oficina local de la APE. La agencia determinó que Haizea necesitaba una maestra experimentada. Así que le asignaron una supervisora y mentora en el plano físico:
- Supervisor Asignado: Sigrid , una völva sueca retirada de unos 59 años de edad (hechicera y vidente de los clanes del norte), que sirvió un tiempo en el ER-1 y actualmente esta retirada. Colabora como consultora experta de la APE gracias a su inmensa sabiduría en el control de flujos de energía y alfabetos rúnicos.
4 El Día a Día en la Capital: El Oasis de Lavapiés
Haizea y Sigrid comparten un ático en pleno corazón de Lavapiés, un barrio castizo, multicultural y con ese punto rebelde y bohemio. El alma de la vivienda es su terraza: un auténtico vergel urbano abarrotado de arbustos, plantas medicinales y especies esotéricas que la veterana völva cultiva y cuida con mimo.
Este rincón secreto tiene una función táctica crucial. Protegida por la frondosidad de la vegetación, la terraza se ha convertido en el santuario idóneo para que Haizea active su proyección mística y pueda “despegar discretamente” flotando sobre los tejados de Madrid, sin alertar a sus vecinos.
Puertas adentro, la convivencia se rige por una relación clásica de bruja y aprendiza, un pacto de beneficio mutuo que Sigrid impuso desde el primer día. A cambio de tener un techo seguro y gratuito, Haizea compensa su estancia combinando el aprendizaje místico con la intendencia diaria:
- Lecciones Arcanas: Sigrid actúa como su mentora, enseñandole las artes ocultas para que pueda canalizar la desbocada energía de Mari y ayudándola a estabilizar y perfeccionar el control de sus discos giratorios de luz pura.
- El "Tributo" Doméstico y Místico: Como contraprestación, Haizea se encarga de mantener el piso a flote. No es raro ver a una “punkarra” de pelo morado cargando las bolsas de la compra del mercado de San Fernando, preparando la comida para ambas o ayudando a la vieja völva a machacar raíces e ingredientes extraños para sus rituales de hechicería nórdica.
Este equilibrio entre el misticismo antiguo, los quehaceres mundanos y el caos urbano ha forjado un vínculo inquebrantable entre ellas.
